El campo, “el futuro de Colombia”

La solución para el campesinado de Colombia, según José Félix Lafaurie, no son las Zonas de Reserva Campesina. “La solución es que haya políticas públicas para todos los campesinos y no solamente para aquellos que pretenden, a través de mecanismos que muchas veces no son transparentes, hacerse a territorios que terminan siendo utilizados para actividades criminales”.

En Colombia no se puede continuar estigmatizando al sector rural y hacerlo pasar como el que genera la mayor inequidad, desigualdad y pobreza en el país, pues las problemáticas del campo en la actualidad no representan más del 7 % del Producto Interno Bruto (PIB).

Pero quizás uno de los “errores más grandes” y, que le ha generado a la ruralidad serias dificultades, fue la decisión del Gobierno del presidente Juan Manuel Santos de sentarse a revisar las perspectivas del sector agropecuario y el desarrollo rural en La Habana, Cuba, con la guerrilla de las Farc.

Así lo manifestó ayer el presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, José Félix Lafaurie, quien no cree que los problemas de quienes viven en el campo se resuelvan dialogando “con unos narcoterroristas que durante cincuenta años lo único que han hecho es afectar el desarrollo de este sector tan importante para el país”.

“Yo no creo que las Farc, independientemente de su origen campesino, tengan realmente una pretensión honesta sobre el bienestar de los labriegos, porque durante más de medio siglo lo que han hecho es sembrar minas antipersonal, desplazar, secuestrar y asesinar a los habitantes del campo”, explicó.

Lafaurie, quien participó ayer en la Cátedra Pública “El agro y el posconflicto en Colombia”, organizada por la Universidad de Antioquia, expresó también que no se explica que ahora el grupo terrorista pretenda ser el gran contradictor del Estado colombiano en torno a qué hacer para darle solución a las quejas del campesinado.

El también exviceministro de Agricultura destacó que hay muchas voces que llevan años y años tratando de explicar y demostrar que la gran oportunidad que tiene el país está en el sector rural, pero no ha existido ni una política activa en materia de desarrollo rural, ni tampoco ha habido una visión convergente de las inmensas posibilidades de este sector.

“Esa es la inmensa razón por la cual yo me he opuesto a que en la agenda de negociaciones de La Habana se hable del tema agropecuario”, dijo.

Por otra parte, Lafaurie instó a los diferentes sectores de la opinión pública a no seguir cayendo en lugares comunes y poner siempre por delante, cuando se trata de problemas, al sector rural.

Según él, en Colombia hay unas grandes concentraciones de la propiedad en otros temas, por ejemplo en el sector financiero, en el alto sector empresarial y en los medios de comunicación.

“Si usted cree que el problema en el país es un problema de desigualdad y de inequidad, pues tiene que identificar cuáles son los sectores que realmente más contribuyen a ese tipo de situaciones”, apuntó.

Y continuó: “En los años 50 o 60, el sector agropecuario podía ser un poco más del 40 % del PIB; en los años 30 era el 57 % del PIB y hoy apenas representa el 6,7 %”.

“Entonces a mí que no me vengan a decir que el problema de la pobreza en Colombia es por culpa del campo, cuando por delante tenemos las tasas de interés y cuando estamos viendo el tema de la tierra urbana y otra serie de problemas que acusa la economía colombiana”, aseveró.

“Oportunidad histórica”


El especialista en temas agrarios y actual consultor del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Colombia sobre el progreso rural, Absalón Machado Cartagena, a diferencia de José Félix Lafaurie, considera que el país tiene en estos momentos una coyuntura muy especial, “porque se le ha abierto una oportunidad histórica de hacer un proceso de diálogo que le permita identificar las transformaciones estructurales que debe hacer la sociedad para poder avanzar en el camino de lograr una paz duradera”.

De acuerdo con el avezado, lo que se está tratando en La Habana, especialmente lo que ya conocemos acerca del tema agrario, “es un buen inicio para una reflexión sobre el tema”.

“Yo creo que todos los colombianos estamos en mora de sentarnos a reflexionar en serio sobre cómo resolver los grandes y complejos  problemas que tiene el sector rural”, manifestó Machado Cartagena, otro de los invitados especiales a la Cátedra Pública.

Y es que como sociedad, dijo, tenemos una deuda histórica con el sector rural porque no hemos logrado que este pueda encontrar un camino cierto hacia el desarrollo y hacia una estabilización.

Tampoco hemos logrado que la comunidad rural se integre al desarrollo nacional, pues la hemos tenido por muchos motivos, incluyendo el conflicto mismo, un poco por fuera de las grandes apuestas del progreso en Colombia.

“Todo esto tiene mucho qué ver en la forma en cómo el Estado ha manejado las políticas agrarias, el tipo de políticas que se han hecho y la manera en cómo se han diseñado”, recalcó.

Y concluyó afirmando que “han sido políticas muy enfocadas en lo productivo y que no han puesto atención a problemas básicos y fundamentales de la gente que vive en el campo”.

ElMundo.com

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