Educación rural triplicaría rendimiento del agro

Agricultura en América Latina: si somos tan ricos, ¿por qué estamos tan pobres?, es la reflexión que plantea el brasileño Polan Lacki sobre el desaprovechamiento de la riqueza agrícola, la cual es atribuida erróneamente a factores externos como los Tratados Comerciales y la falta de medidas gubernamentales, sin atender la verdadera problemática: educación rural y autosostenimiento. 

Foto: Esneyder Gutiérrez Cardona 
-¿Por qué somos pobres?


“Porque los agricultores están cometiendo errores elementales en todas las etapas del negocio agrícola causados por la falta de conocimiento y habilidades. Somos subdesarrollados, en la escuela no nos formaron con actitudes ni buenas prácticas en el campo”.


-¿Qué se debe hacer para no seguir cometiendo esos errores que usted llama “elementales”?



“Hay que adecuar los objetivos curriculares del sistema de educación para que los agricultores reciban una formación acorde con las condiciones de vida en el campo. Se enseñan conocimientos gramáticamente inadecuados e irrelevantes a las necesidades rurales. Fácilmente, países como Colombia podrían duplicar y triplicar los factores de rendimiento de la tierra sin necesidad de ninguna reforma agraria ni de grandes inversiones tecnológicas”.


-El reciente paro agropecuario colapsó ciudades y carreteras en Colombia, ¿ese inconformismo está presente en otros países de América Latina?


“Somos diferentes de color o estatura pero la gente es igual, de repente algunos están calladitos. En Brasil tuvimos protestas que pararon al país por varios días y no pasó nada porque lo que pedían al Gobierno no servía mucho”. 


-¿Qué papel cumplen los gobiernos en el desarrollo del agro y ante las solicitudes de los campesinos? 



“Ningún Gobierno, por mejor que sea, tiene la más remota posibilidad de resolver todos los problemas de los agricultores por la vía de créditos, subsidios o reformas agrarias. Vendrán solicitudes imposibles de sostener. Por el contrario, lo que haga  el Gobierno para mejorar la educación lo enseña una única vez, lo emancipa y lo replica, generando así los conocimientos específicos que requiere el sector agropecuario”.


-¿Qué tan rezagada está América Latina?



 “Acá producimos quince toneladas de papa por hectárea y los belgas cosechan 40. Nuestras vaquitas hambrientas producen cuatro litros de leche al día y una vaca del desierto alcanza 30. Hay que saber que en algún lugar del mundo hay alguien más eficiente y con ese hay que competir. Por eso, en la globalización y con los Tratados Comerciales no tienes otra salida que ser eficiente a través de la educación”. 

Cooperativismo y valor agregado

Otros de los aspectos claves en el desarrollo del sector agropecuario, según Polan Lacki, son el cooperativismo y el valor agregado. “En Brasil tenemos más de 80 cooperativas extraordinariamente eficientes que transforman y devuelven los productos a los agricultores. El lechero, por ejemplo, no vende leche sino queso y yogurt. Las cooperativas tienen centros de investigación, supermercados, estaciones de servicios, tiendas”.


Frente a la intervención del Gobierno en la comercialización de productos agropecuarios,  el experto brasileño dijo que “no conozco ninguna experiencia a través de la cual el poder público haya tenido capacidad y éxito de comercializar, lo tienen que hacer los agricultores al asociarse” y así reducir la tercerización, pues en América Latina el agricultor recibe cerca del 20 % del precio que el consumidor paga. 

economia@elmundo.com 
Twitter: @Johannarami

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