Que EPM no desvíe su rumbo

Mauricio Restrepo
ElColombiano

EPM es una empresa excepcional.  No obstante, es necesario advertir que todavía tiene muchos aspectos por mejorar, para que su esencia y el objeto para la cual fue creada no pierdan su rumbo. 
La eficiencia de EPM, cierta y real, ejemplo en Colombia y en el mundo, no puede derivar en esa inconveniente mezcla de mala comunicación y prepotencia que a veces observa uno en algunos de sus niveles directivos; pero, particularmente, en empleados de algunas de sus filiales. No se puede perder de vista que los usuarios son la verdadera razón de ser de la empresa.
Es por eso que los ciudadanos deben exigir que se mantenga la senda que ha hecho grande a la entidad, no solo mediante un ejercicio empresarial serio, transparente y riguroso, sino también desde unas tarifas pagables y socialmente responsables. Así como la atención que siempre caracterizó a la empresa.
Reconocer las evidentes fortalezas de EPM marca un contraste con las debilidades que se observan en funcionarios de todos los rangos, en algunas de sus dependencias y filiales, quienes se comportan con los usuarios como si estos no fueran importantes para el desarrollo y crecimiento de la entidad.
La principal ventaja competitiva de EPM es su credibilidad institucional. En un país descuadernado, donde lo público es sinónimo para muchos ciudadanos de clientelismo y politiquería, tener una compañía estatal seria, eficiente y que preste servicios socialmente responsables, es una fortaleza y una oportunidad que demanda la mejor respuesta social, política e institucional. Generar confianza en la comunidad tiene que ser definitivamente una estrategia diferenciadora. Justamente ahí ha radicado el mérito de EPM y ese es un norte que nunca se debe perder.
Cuando las utilidades que genera EPM se dedican a entregar servicios públicos eficientes y accesibles, a generar calidad de vida, a mejorar la legitimidad institucional, a procurar el desarrollo sostenible y tener presente siempre los criterios de solidaridad, se está dando estricto cumplimiento al espíritu de quienes la pensaron como una institución para servir. 
De otro lado, el Grupo EPM necesita concederle a su recurso humano la importancia y el lugar que ocupan los negocios, las utilidades y los procesos. No es posible construir relaciones a largo plazo con los usuarios, que son al mismo tiempo los clientes y los dueños, si no lo hacemos primero con el más invaluable activo con que cuenta la empresa: su equipo de trabajo. Aquellos que determinaron con todo el rigor jurídico, técnico y financiero el objeto social, y además, construyeron las bases sobre las cuales se ha hecho realidad este sueño de lograr la calidad de vida de una población, la universalidad y eficacia en la prestación de unos servicios públicos domiciliarios prestados con excelencia.
Por último, la entidad no puede desconocer que tiene miles de usuarios desconectados, por muchas circunstancias, y por eso debe encontrar una fórmula que les permita a esos ciudadanos acceder a los servicios públicos básicos para su subsistencia.
 
Edición: EPM es una empresa generadora de energía, no turística. "tener en cuenta".

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