El reciclaje tendrá política pública en Antioquia


No es muy claro el presente del manejo de los residuos sólidos en Antioquia, pues según datos de Corantioquia, de 43 rellenos y sitios de disposición que hay en los 80 municipios de su jurisdicción, a 28 (el 66%) se les vence la vida útil en 2020.
“Si no se hace algo, nos veremos abocados a una emergencia sanitaria”, alerta Juan David Ramírez, subdirector de Gestión Ambiental de la corporación. Del 1’200.000 toneladas de residuos que se generan al año en el departamento, el mayor porcentaje (80%) se lleva a los rellenos La Pradera y El Guacal. El 70% se produce en el Valle de Aburrá.
Cornare, que tiene competencia en 26 municipios del Oriente y el Magdalena Medio, sostiene que hay 22 municipios con rellenos sanitarios propios y 4 de ellos (Rionegro, Guarne, El Retiro y Santo Domingo) llevan los residuos al centro La Pradera.
El subdirector general de Planeación de la entidad, Juan Fernando López, sostiene que en Oriente, como en el país, la situación actual del manejo de los residuos es preocupante, porque no ha habido una suma coherente de esfuerzos.
Ni siquiera, expuso, hay censos de cuántos grupos familiares trabajan en la recuperación de residuos, pero afirma que hay una tendencia cambiante orientada a mejorar la cadena del reciclaje.
En Urabá, señala el ingeniero Mauricio Garzón, de Corpourabá, apenas se han ido solucionando los graves problemas de disposición de residuos al aire libre, como se acostumbraba en la región, “y en el momento no hay datos del número de recicladores”, por lo que menos se saben los volúmenes procesados.
Hay caminos abiertos
Astrid Barrera, gerente de Servicios Públicos del departamento, afirma que la situación es compleja porque no hay cifras consolidadas del tema, pero sostiene que el panorama no es tan caótico, porque hay una tendencia a mejorar: “la Mesa de Reciclaje antes era solo local y ahora es de todo el departamento, con todas las autoridades, y se trabaja en la definición de una política pública que permitirá redimensionar la actividad”.
Para esto será necesario darle más protagonismo al recuperador, el primer eslabón de la cadena, opina, y coincide con Ana Milena Joya, subdirectora ambiental del Área Metropolitana, quien advierte que no se ha dimensionado bien el negocio del reciclaje.
“En Medellín se aprovecha el 15% de los residuos, pero lo aprovechable debe ser el 100%”, asegura.
La situación de José Roldán y José Aguirre, mayores de 60 años y recuperadores de una cooperativa de Medellín, refleja la poca dimensión que se le ha dado a su oficio, pues ninguno de los dos goza de afiliación a pensión, a una EPS o seguridad social.
“El negocio es bueno, pero es que hay mucho vicioso”, dice Roldán. Aguirre complementa diciendo que falta más trabajo social y capacitación.

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