Socializan Proyecto de Ley para los Páramos

Corantioquia el Área Metropolitana, Corpourabá, Cornare y Comisión de la Cámara analizaron retos.


Foto: Archivo/EL TIEMPO

Ese es el páramos conocido como Serranía de las Baldías, ubicado en San Félix (Bello). Los páramos regulan el ciclo hídrico y lo equilibra.

Velar por la conservación, restauración y delimitación de los Páramos no solo de Antioquia sino del país son algunos de los objetivos del Proyecto de Ley que se espera sea ratificado en el Plan de Desarrollo Nacional.

Según Alejandro González Valencia, director de Corantioquia, los principales problemas que enfrentan los páramos del departamento son la amenaza por actividades económicas de tipo agropecuario, infraestructural, habitacional, de turismo irresponsable y de otras finalidades que chocan con su sostenibilidad.

Para el funcionario muchos de esos problemas vienen de ecosistemas de transición asociados a bosques altos andinos, los cuales tienen mayor presión por actividad ganadera y agrícola debido a los cultivos de papa, tomate y cebolla, utilizando el suelo de manera intensa y generando deterioro al funcionamiento de los páramos.

“Hemos venido trabajando en conjunto con las demás Corporaciones Autónomas Regionales (Cornare y Corpourabá) en la protección de los páramos de la jurisdicción del departamento y, para ello, Corantioquia ha realizado estudios que le han permitido establecer áreas reales de más de 28.000 hectáreas, muchas más que las reportadas por el Atlas de Páramos del año 2007”, afirmó.

Otro de los aspectos que son motivo de preocupación para le preservación de esos ecosistemas son las actividades de minería, formal e informal.

“En particular, en la jurisdicción de Corantioquia, hay algunas zonas específicamente en el páramo de Santa Inés, ubicado en Belmira, una titulación en etapa de exploración. Inclusive, hace tres años se negó una licencia ambiental porque estaba sobre área de páramo”, manifestó.
Agregó que se espera que, en el Plan Nacional de Desarrollo, exista una norma en la que nadie puede solicitar una concesión minera en zonas de conservación porque se genera un riesgo inherente al ecosistema.

El asentamiento de más de 350.000 familias en todo el país sobre áreas de páramos también coloca en discusión una solución viable para erradicar el problema.

Nicolás Albeiro Echeverri Alvarán, representante a la Cámara, aseguró que el Gobierno tiene que tomar una decisión urgente con las personas que siguen viviendo en esas zonas.

“El Estado tiene que actuar con mucha delicadeza para restringir las actividades económicas y reubicar a esas familias. No será fácil pero se tiene que comenzar”, dijo Echeverri.

Destacó la importancia de recuperar el páramo de Sonsón de los grupos armados al margen de la ley, ubicados en los municipios de Argelia y Nariño.

“Cornare se ideó una gran estrategia que actualmente es modelo en el ámbito latinoamericano y que se espera se lleve a cabo en todo el país. Se trata de BanCO2, iniciativa que busca promover la conservación de los ecosistemas estratégicos del país, mediante una valoración por los servicios ambientales para los campesinos a través de dineros que les mejore la calidad de vida”, dijo.

El Proyecto de Ley, según González, requiere de un análisis al tema presupuestal pues “la protección ambiental no se paga sola es necesario recursos específicos con alternativas sostenibles”.

Y es que de los 36 paramos que existen en Colombia solamente hay uno que le han dado cartografía, es decir que tiene una delimitación del terreno. Ese es el de Santurbán, ubicado en Santander en el que el Ministerio de Ambiente delimitó en un 76 por ciento el páramo con 98.954 hectáreas que son protegidas.

“Lo que buscamos con el proyecto es tener un inventario exacto en el que se pueda encontrar con claridad ¿qué es un páramo? y ¿dónde están ubicados?”, concluyó González.

Con la delimitación se espera formular planes de manejo, bajo mecanismos técnicos y participativos, que permitan la sostenibilidad y la validación social. El trabajo debe realizarse en conjunto con las CAR de frontera regional, como ocurre con Corpourabá, con la cual comparten varios páramos del occidente Antioqueño con Codechocó y Carder, del suroeste.

Corantioquia ha comprado en conjunto con la Gobernación 2.600 hectáreas en el aérea de páramo de Santa Inés y está pendiente de la declaratoria de La Cuchilla de las Alegrías’, entre Santa Fe de Antioquia Anzá y Caicedo, que será declarado como Parque Regional Natural con 10.000 hectáreas, de las cuales 3.300 son área de páramo.

Los otros de jurisdicción de Corantioquia son Farallones del Citará, entre los municipios de Andes y Ciudad Bolívar; cerro del Plateado, en Salgar. Así mismo el Sol, en Urrao; San José de la Montaña, de Liborina, Entrerríos, Sabanalarga, San Andrés de Cuerquia y Olaya, y por último el ‘Serranía de las Baldías’ en el Valle de Aburrá.

ANDERSON MONTOYA ROMÁN
Para EL TIEMPO - MEDELLÍN

Entradas populares