El 82,5% del campo antioqueño observa bajos logros educativos

La cuarta entrega del Censo Nacional Agropecuario (CNA) revelada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), que hace referencia a las condiciones de vida de la población residente en el área rural, mostró que la tasa de analfabetismo en el campo bajó 6,6 puntos porcentuales en los últimos 10 años.
El indicador se ubicó en 12,5 por ciento (en la población mayor a 15 años que reportó que no sabía leer ni escribir), cifra que es menor a la observada en el censo poblacional del año 2005 que fue del 19,1 por ciento.

El director del Dane, Mauricio Perfetti del Corral, señaló que La Guajira fue el departamento con la mayor tasa de analfabetismo de la población mayor de 15 años, seguido por Cesar, Magdalena, Chocó y Sucre, los cuales tuvieron tasas superiores al 20,4 por ciento, cifras que contrastan con las del Archipiélago de San Andrés con el 1,2 por ciento y Bogotá con el 4,3 por ciento.
No obstante, al comparar varios indicadores asociados a la educación en la zona rural de Antioquia con los promedios nacionales se notan algunos rezagos.
Mientras que el 82,2 por ciento de los hogares campesinos en Colombia evidenció un bajo logro educativo, ese índice en el Departamento fue mayor (82,5 por ciento) e incluso superior al registrado en otras regiones como Putumayo (81,6 por ciento) o Valle del Cauca (74,9 por ciento).
También llamó la atención el hecho de que el porcentaje de hogares con inasistencia escolar en el área rural que en el promedio nacional fue de 9,9 por ciento, fuera mayor en territorio antioqueño llegando al 10,4 por ciento.
Igualmente, el índice de viviendas de personas entre 7 y 17 años con rezago escolar en el campo fue superior en Antioquia (23,4 por ciento), en tanto que la media nacional fue de 21,8 por ciento.
Sobre el porcentaje de hogares con al menos una persona mayor de 15 años analfabeta, el censo mostró un factor mayor en todo el país (23,3 por ciento), mientras la cifra fue mejor para el campo paisa y llegó al 20,8 por ciento.
Para Rafael Mejía López, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) parte del progreso de un sector está asociado a la educación: “No es la falta de educación universitaria o secundaria sino la misma educación primaria, entonces seguimos viendo que la brecha entre el sector urbano y el sector rural es muy grande”.
El dirigente también asoció el tema educativo con los niveles de formalidad e informalidad laboral. “Es claro que los trabajadores formalizados provienen de mejores condiciones educativas y les dan mejor educación a sus hijos”.
Mejía destacó la campaña del Gobierno orientada a convertir al país en el más educado de América Latina en el año 2025, pero advirtió que se trata de una tarea compleja y enfatizó en que “la educación rural debe estar dirigida a que la gente se quede en las áreas rurales, porque el campo se está envejeciendo y no hay personal para hacer el relevo”.
EL COLOMBIANO intentó obtener algunas consideraciones sobre este tema con el secretario de Educación de Antioquia, Felipe Gil Barrera, pero los compromisos del funcionario, ayer, con el programa Olimpiadas del Conocimiento no lo permitieron.

elcolombiano.com

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