U de A aspira a que nuevo examen frene la deserción

En las pruebas que se realizarán en noviembre, los aspirantes a ser estudiantes de pregrado de la U de A y sus promotores pondrán a prueba el modelo de examen que el Consejo Académico aprobó el pasado 21 de agosto y consignó en el Acuerdo 480 de 2015.


Los miles de estudiantes que el próximo mes de noviembre se expongan a la temida, y anhelada, prueba de ingreso a la Universidad de Antioquia, deberán superar los tradicionales cuestionarios que indagan sus capacidades en razonamiento lógico y comprensión lectora, así como una tercera prueba de conocimiento específico en Biología, Matemáticas y Humanidades, según decisión de los directivos académicos de las facultades, explicó el rector Mauricio Alviar Ramírez. 

Explicó el directivo que, por ejemplo, la Facultad de Ingeniería eligió Matemáticas, lo que significa que los aspirantes a programas de este saber específico deberán evidenciar sus habilidades cognitivas y procedimentales del mundo matemático. Mientras, que la Facultad de Salud escogió la prueba en Biología en tanto que Ciencias Exactas optó por el examen en Matemáticas. En sus consejos, cada facultad o instituto escogió el conocimiento que se ajusta a su campo de desempeño y acción.

Los porcentajes del examen

Pero la inclusión de esta tercera prueba adicional no es en lo único que cambiará en el examen, el segundo ítem aprobado para este requisito de admisión es una permuta en las ponderaciones de las pruebas. 

En el proceso que rigió hasta las admisiones para el semestre 2015-2 las pruebas de Razonamiento Lógico y Comprensión Lectora se valoraban con igual peso: 50% cada una. En adelante, la prueba de conocimiento tendrá un valor de 40%, lo que significa que cada una de las competencias tradicionales valdrá 30%; esto, señaló Alviar Ramírez, porque “queremos darle más peso a la prueba específica para captar más la vocación de los aspirantes”.

La Universidad ha decidido también modificar el manejo de la alternativa de doble opción, que permitía a los estudiantes escoger un programa alternativo al principal cuando presentaban su examen de admisión. En adelante, si un estudiante que ha propuesto una segunda opción no consigue cupo en su carrera aspirada pero en su resultado supera a los aspirantes del segundo programa, ingresará a ese segundo programa automáticamente. Por ejemplo, un aspirante a Medicina que tenga la Enfermería como segunda opción podría quedar por fuera del corte en su carrera, pero, al mismo tiempo, por encima del definido para la segunda opción, lo que le daría ingreso a ese programa. "Antes esta opción funcionaba por ´residuos´: si quedaban cupos en ese programa, entraban pero esto nos estaba llevando a que en muchos casos entraban estudiantes con menores puntajes a esa segunda opción, que otros aspirantes que la tenían como primera opción. Eso es discriminatorio, sabíamos que debíamos corregirlo”, consideró Mauricio Alviar Ramírez.





Los estímulos

El examen de admisión de la U de A también cambió el componente estímulos e incentivos a los ganadores de las Olimpiadas del Conocimiento, que eran otorgados por ordenanza de la asamblea Departamental.

Ahora, los finalistas de estas competencias del departamento llegarán al examen con “un 5% de plus”, es decir, sobre el resultado final estandarizado se les agregará este porcentaje de ganancia, lo que les dará mayores posibilidades de ingresar a la Universidad, según el resultado final. Lo mismo operará para los ganadores del Premio Andrés Bello, tanto en el orden nacional, como departamental y municipal.

“Queremos estimular a los buenos estudiantes, y en particular a los de los colegios públicos, nuestra principal población objetivo”, contó el rector. 

El futuro

La Universidad de Antioquia quiere con estos cambios dinamizar el proceso de admisiones, y a lo que le apunta en el futuro es a “eliminar el examen y que en vez de medirse en una prueba, los estudiantes tomen tres cursos universitarios en Matemáticas, Español y otro que va a depender del área del conocimiento al cual aspira”, declaró la directriz del Alma Mater. Después de pasar por ese pre-universitario, los aspirantes deberán obtener una nota superior a 3.8 para iniciar su camino en el pregrado. Las materias tomadas, indicó Alviar, serán reconocidas dentro del pensum de sus carreras.

El rector aclaró que la toma de esos cursos será opcional, pues “se podrá presentar que aspirantes elijan medirse en las pruebas que van a presentar los estudiantes que toman los cursos sin hacerlos, pero por su propia cuenta, cada uno debe estudiar para sus pruebas”.

Las ganancias del cambio

Para la U de A este examen es más predictivo de la calidad institucional que el anterior, “es justamente el mecanismo que nos permitirá elevar el nivel la calidad y disminuir las cifras de deserción, que en este momento son bastante altas”. 

Para Gina Parody, ministra de Educación, el principal determinante de la deserción universitaria es la calidad. Esta es la razón por la que la Universidad busca una buena probabilidad de éxito académico en los aspirantes desde el momento en el que se miden para ingresar al claustro.

“Vamos a mejorar la deserción por esa vía de la cobertura, hoy en día se nos están quedando, en promedio, 48 sillas vacías por cada cien admitidos”, detalló el rector.

Estos cambios también se proyectan como la forma en que la universidad contribuirá en la formación de los estudiantes de colegio, quienes con estos cursos mejorarían sus competencias y tendrían más oportunidades de pasar a la U de A.

Los referentes

La Universidad Nacional tiene un esquema parecido a este, integrado por áreas específicas. De ahí tomó la U de A ejemplo para este cambio.

Aunque no evalúa varias áreas del conocimiento a la vez, como sí lo hace el de la Nacional, está pensado en estimular los saberes de la población estudiantil de colegios públicos y privados del departamento, evitando discriminaciones, igualándolos en condiciones y valorando sus conocimientos al momento de emprender la vida universitaria, finalizó el rector.

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