una para saber....

Porque a veces basta un segundo para darte cuenta de nuevo de aquellos sentimientos que tenias escondidos, guardados en cualquier rincón de tu memoria. Cosas que olvidas con el tiempo y que la vida siempre se encargará de recordarte. Porque las experiencias vividas nos hacen ser las personas que somos. Debemos aprender de los errores, para no cometer la estupidez de volver a repetirlos. Pero siempre está la típica que se tropieza una y otra vez con la misma piedra. Esa que confía sin mirar a quien y las consecuencias. La confianza puede jugarte malas pasadas sino sabes hasta que punto debes entregarla. Ten cuidado, hay muchos que no valoraran lo que hagas, muchos en los que confiaras y te fallaran, otros que tergiversaran las cosas. Aunque no debes olvidar que por cada cien que te fallen y te hagan sufrir siempre habrá uno que podrá sacarte una sonrisa. Por cada persona que te falle siempre habrá una que te apoye en las peores situaciones, incluso alguien que se encargue de defenderte. Pero nunca encontrarás a esas personas si las buscas, no, ellas llegan solas, cuando menos te lo esperes y más lo necesites. Pero mientras tanto piensa si mereció la pena esconder tu sonrisa algunos días por tonterías sin importancia… hay cosas que es mejor dejarlas pasar sin más. La vida es demasiado corta para malgastarla en preocupaciones. Lo que hoy puede parecerte una montaña, mañana será un simple grano de arena. Dicen que: una para saber y otra para aprender… Antes de actuar piensa en las consecuencias y daños que podrán causar tus palabras en los demás. Deja de ser tan egoísta, y piensa que a veces no solo importas tú, y que muchas personas conviven contigo, personas que sufren por tu culpa. No hagas lo que no quieres que te hagan. Tarde o temprano lo terminarás pagando, no lo olvides. Aquí pagan todos, buenos y malos, a todos les llega su hora. Deja ya de engañarte eres la causa de ti mismo, de tu tristeza, de tu necesidad, de tu dolor, de tu fracaso o de tus éxitos, alegría y de tu paz. Sólo tú tienes la culpa de sentirte así, nadie más. Un hombre se puede equivocar muchas veces, pero no se convierte en un fracasado hasta que empiece a culpar a un tercero por sus propios errores.
Haz el bien y no mires a quien. Ojala fuera tan fácil cumplirlo….

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