Rastrojos ganan valor para alivio del planeta

Son rastrojos y no parecen importarles a nadie, salvo para dolerse por la pérdida de bosque.

Pero ese material vegetal que surge tras la tala y posterior abandono de tierras tendría un valor más alto del creído para reducir los gases en la atmósfera.

Un estudio en Science Advances reveló que si los rastrojos existentes en Latinoamérica en 2008 se dejaran crecer durante 40 años, capturarían el carbono equivalente a las emisiones generadas por esta región más el Caribe entre 1993 y 2014.

En ese lapso podrían acumular 8,48 petagramos de carbono (peta equivale a 1015).

El rastrojo queda cuando un bosque es talado, mucho de él para ganadería o agricultura y luego es abandonado. Esa regeneración poco ha sido considerada en cuanto a captura de carbono que reduzca los efectos de los gases de efecto invernadero en el calentamiento global.

“El mantra ha sido ‘necesitamos proteger los bosques viejos’”, en palabras de Saara DeWalt, uno de los autores.

Pero el rastrojo captura mucho carbono igualmente. De 8,7 millones de kilómetros cuadrados que estudiaron en los neotrópicos, 2,4 son bosques secundarios jóvenes (1 a 20 años) y de edad media (20 a 60 años).

Un hallazgo de interés para países como Colombia, en donde la tasa de deforestación es alta (140 mil hectáreas menos en 2014, según el Ideam) y muchos de los terrenos son abandonados luego.

María Altragracia Berrío, ingeniera de la Corporación Autónoma Cornare, dice que de 810.000 hectáreas de esa jurisdicción 40 % son bosques, pero los rastrojos abundan allí en el Oriente y en toda Antioquia.

Son 200.000 hectáreas en sucesión en los municipios de Cornare. Hay algunos recuperados ya: a mayor temperatura (de 24 ° o más) y a mayor humedad, la sucesión es más rápida.

Pero el proceso es dinámico: crece el rastrojo y se vuelve a abrir el terreno.

Y esa es una de las claves del estudio: si solo se permite que se regenere 20 % del bosque secundario, no hay ganancia en carbono pues es más el que se libera en la tala.

La ganancia aparece con 40 % de persistencia, aunque no se evaluó la influencia de la variación en el clima. De todas formas, tampoco se consideró el carbono almacenado bajo tierra, que puede ser alrededor del 25 % del total almacenado por el bosque.

Son 10 los países que responderían por el 95 % del secuestro de carbono, principalmente Brasil, Colombia, México y Venezuela.

“La protección de los bosques viejos que almacenan cantidades sustanciales de carbono es necesaria”, afirma DeWalt, “pero necesitamos proteger también la vegetación secundaria”.

Una investigación que le devuelve la vida a los degradados rastrojos.