Y “se corrompió la sal”

Autor: Tomás Castrillón Oberndorfer
28 de Mayo de 2016
www.elmundo.com

Hace mucho! Cuando se tiene en el País un ministro del Interior, un senador dirigente de un partido y un expresidente representando al País en ciertos escenarios, siendo todos “ocho mil veces indignos”, es porque “se corrompió la sal”.

Cuando se entregan, por parte de emisarios del Primer Mandatario, como Bruce Mac Master grandes territorios a los delincuentes narcotraficantes, para que hagan su agosto, como ocurrió en el Catatumbo, es porque “se corrompió la sal”.

Y si se agrega que, a dicho personaje se le exalta a la Presidencia del gremio de los industriales, es “porque se corrompió la sal”.

Cuando se acerca el bíblico “llanto y crujir de dientes”, manifestado incipientemente por los recientes lagrimeos burocráticos de altos dirigentes políticos, es porque “se corrompió la sal”.

Cuando ocurren casos como el Túnel de la Línea y Reficar, a pesar de todos los dimes y diretes del Estatuto de Contratación o Ley 80 y todas sus arandelas jurídicas, es “porque se corrompió la sal”.

Cuando se “desaparece” una reconocida periodista, en una zona dizque inaccesible, y sale el Alcalde de la población endilgándole toda la responsabilidad a ella, y el Comandante del Ejército solo atina a ofrecer recompensas es porque “se corrompió la sal”.

Cuando se escucha en debates en el Parlamento, senadores áulicos del gobierno, manifestando que no les importa la Constitución, que juraron defender, sino “la Paz”, es porque “la sal se corrompió”.

Cuando en una reciente entrevista el Comandante del Ejército al informar que el “Ejército del futuro será multimisión” y se refiere a la primera de tres etapas así: “Inicialmente 1.0, es el Ejército del 2014 al 2018 que tiene como objetivo fundamental garantizar el éxito de estos acuerdos de paz, y forzar a los grupos que aún faltan para que puedan sumarse este proceso”. Que, en otras palabras, quiere decir que “se rindieron sin disparar un tiro”, es porque “se corrompió la sal”.

Y el señor General se extiende a la manera de un Roy Barreras hablando de la “planificación por pilares” hablando de “grandes cambios” etc., y si a esto se le agregan las atrocidades que trae consigo el tal posconflicto, es porque en esta benemérita institución, el Ejército, también “se corrompió la sal”.

Y en esta permanente “Patria boba” que se vive, la comunidad se “traga el sapo” consistente en que con la firma de cualquier panfleto subversivo en la Habana, vendrá la tal paz: “Jua”. Se olvidaron que cuando fue abatido Pablo Escobar se dijo que “se acabó el narcotráfico”: “Jua”.

Ante tal estado de cosas, es apenas natural que surjan manifestaciones de inconformidad como la “desobediencia civil”, porque al decir de nuestros arrieros: “Uno tiene derecho a chillar cuando lo están capando”.

Y “¿Quién le devolverá el sabor?”. La Comunidad está segura que no será el Primer Mandatario, ni Cristo, ni de la Calle, ni Roy Barreras, ni Benedetti, ni Jaramillo, ni Mac Master , ni Pearl, y sigue una larga fila de enmermelados que conforman la claque que rodea al Presidente.