Callecita de mi pueblo

En mi pueblo hay una calle,
que sabe de mis amores
y también de mis dolores
que están en mi cual tatuaje...

Allí en las noches de luna
en la calzada empedrada,
la canción enamorada
entonamos con dulzura.

Y en los balcones añejos,
se mecían las verbenas,
al compás de las novenas
que acompañaban las cenas...

   En el reloj de la iglesia,
   se escuchaba el fiel tic tac
   y el blanco rio al pasar,
dejaba un canto de ausencia...

Cómo evoco en lejanía
a mi pueblito natal,
   siempre me invita a soñar,
     añorada tierra mía. 


Tomado del poemario: Huellas Perdidas. Pag, 36.