Mortalidad materna en Antioquia crece por asuntos culturales y falta de experticia médica


Publicado por: Luisa Fernanda Rodríguez Jaramillo
octubre 03, 2016

La falta de experticia de los médicos generales para atender partos en los municipios y los asuntos culturales, han hecho que la mortalidad en maternas esté en aumento en Antioquia, pues en 2015 hubo 27 casos, mientras que en lo que va de 2016 se tienen 34 víctimas. Estas y otras cifras fueron dadas a conocer en el cierre de la Semana Andina por la Prevención del Embarazo en la Infancia y Adolescencia, en la sede del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) de Medellín.

Ricardo Castrillón Quintero, gerente de Salud Pública de SSSA manifestó su preocupación por ese problema y explicó que gran parte de las maternas fallecidas son mujeres afrodescendientes e indígenas, debido a que no van a los correspondientes controles al hospital, a veces sólo acuden a la partera, al chamán o a donde alguien les pueda ayudar sin tener suficientes conocimientos.

“Y lo otro, cuando van muchas veces al hospital, los médicos no tiene experticia, les da miedo atender el parto y casi que terminan remitiéndolos”, añadió el especialista.

Ocurre que los médicos que van a los municipios a hacer su año rural no saben cómo atender un parto real, debido a que en la universidad aprenden a través de un simulador.

Además, hay fallas en el control prenatal, en la atención del parto y en el puerperio (tiempo en que se recupera el aparato reproductor luego del alumbramiento).

Asimismo, al médico del pueblo le da miedo poner a planificar a una adolescente y desconoce la medicina, por lo cual es una de las principales barreras encontradas en el proceso de prevención del embarazo en ese grupo poblacional, añadió Castrillón Quintero.

Existen municipios como Zaragoza, donde el 80 por ciento de las maternas no da a luz allí, sino en Medellín (10 horas de distancia por carretera). Además, según la literatura médica sólo el 17 por ciento debería terminar en cesárea, pero allí es casi el 80 por ciento.

Entre tanto, el 12 por ciento de la mortalidad de maternas en el territorio antioqueño corresponde a niñas y adolescentes.

Las subregiones más afectadas por estas muertes son Urabá, donde los municipios con mayor situación crítica en ese sentido son Turbo, Necoclí y Apartadó, y el Bajo Cauca.

Cifras en aumento

Pese a que se han adelantado programas para disminuir el embarazo adolescente, éste va en aumento en Antioquia, por lo cual las estrategias deben ir cambiando, dijo a su turno Isabel Cristina Zapata Carvajal, gerente de Infancia, Adolescencia y Juventud de la Gobernación.

Ella mostró datos de la SSSSA según los cuales en 2015 la fecundidad en niñas de 10 a 14 años fue así, de cada 1.000 niñas 4 estuvieron embarazadas.

De los 15 a los 19 años hubo 65 embarazadas por cada 1.000 adolescentes.

En la subregión del Bajo Cauca, hubo 4 puntos por encima de la media. Esto muestra que en las mismas condiciones en 2015 en el primer grupo se registraron 9.1 embarazadas y en el segundo grupo el 82.2 por ciento presentó embarazo.

Entre las principales causas por las cuales se da el embarazo adolescente en esta sección del país están el desplazamiento forzado, la violencia y el incesto (éste es un asunto cultural en el Bajo Cauca).

Por su parte, el experto de la SSSSA informó que en lo corrido del año van 989 niñas de 10 a 14 años embarazadas con una tasa promedio para Antioquia de 3.9.

Manifestó su preocupación puesto que en el municipio de Mutatá (que es categoría seis, con muy pocos recursos) presenta una tasa de 20.8, les siguen en su orden Murindó, El Bagre, Caracolí y Vegachí.

Además, hay 49 pueblos que superan la tasa departamental, motivo por el cual en estas localidades durante seis meses se intervendrán y volverán expertos a los médicos y enfermeras en temas de salud sexual y reproductiva. Precisamente ya se establecieron convenios con algunas universidades y el Ministerio de Salud y Protección Social para alcanzar el objetivo.

“La propuesta es entonces, que si una joven o una adolescente va al médico en el municipio, no le dé temor a ese médico ponerla a planificar y pueda utilizar (esa es la otra parte del programa) cualquiera de los métodos que estén en el mercado”, aseveró el Gerente de Salud Pública de la SSSA.

Ha habido reuniones con las EPS y la mayoría ha aceptado unirse a la iniciativa.

En cuanto a los embarazos de chicas de 15 a 19 años van 17.648 para una tasa de 64.9 en el territorio antioqueño.

Sin embargo, hay poblaciones que duplican esa suma como Giraldo, Mutatá, San Andrés de Cuerquia, San Luis y Vegachí.

De los 125 municipios que posee Antioquia, 38 están por encima en ambos grupos poblacionales.

La meta de este cuatrienio es que en las niñas de 10 a 14 años la tasa baje de 3.9 a 2 y en las de 15 a 19 años, de 64.9 pase a 15 puntos.

La edad más temprana en que están quedando embarazadas es a los 12 años y la edad más avanzada es a los 56 años.

Otras propuestas

En la región se creó el Comité Departamental de Prevención de Embarazo conformado por la Gerencia de Infancia, Adolescencia y Juventud, la SSSSA, la Secretaría de Educación, la Secretaría de las Mujeres de la Gobernación de Antioquia, el ICBF y el Ministerio, con el fin de ejecutar programas de manera articulada y así no repetir tareas para que el esfuerzo sea mejor.

Desde la Gerencia de Infancia, Adolescencia y Juventud se tienen propuestas de prevención desde la formación, pero el deseo es enfocarse principalmente en niños de cero a 5 años, debido a que es más fácil de lograr cambiar la mentalidad para iniciar un proyecto de vida.

En consecuencia, el trabajo se focalizará en tres aspectos como la educación para la vivencia de la sexualidad, educación emocional para la generación de vida con consciencia y educación sexual desde la educación inicial, apuntó la titular de esa dependencia, Isabel Cristina Zapata Carvajal.

Con los adolescentes se ha empezado a realizar acciones diferentes a los talleres que se venían haciendo para lograr mayor efectividad, utilizando el lenguaje de ellos a través de la música urbana, el grafiti y las danzas.

Por su parte, la SSSSA se enfocará en la prevención de enfermedades de transmisión sexual y la planificación responsable.

Desde la Secretaría de Las Mujeres se manejará el tema de sexualidad responsable y el autocuidado.

Al ICBF le corresponde articular ese trabajo y se encargará de que todos los actores estén funcionando, indicó Castrillón Quintero.

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