Inteligencia de enjambre

"Las sociedades de insectos tienen un modelo de trabajo que es muy diferente del humano: un modelo descrentralizado, basado sobre la cooperación de unidades autónomas con una conducta relativamente simple y probabilística que es distribuida en un medio y está provista sólo de información local (asumimos que no tienen ninguna representación o conocimiento explícito de la estructura global que producen o en la que están inmersos, esto es, que no disponen del plan global).

Los insectos poseen equipamiento sensorial que les permite responder a estimulaciones: aquellas que son emitidas por sus iguales y aquellas que emanan de su entorno. Obviamente estas estimulaciones no son como palabras o signos con un valor simbólico. Su significado depende de su intensidad y del contexto en el que son producidas; son simplemente atractivas o repulsivas, activadoras o inhibidoras.
En las sociedades de insectos, el proyecto global no está explícitamente programado dentro de los individuos, sino que emerge después de la ocurrencia de un alto número de interacciones elementales entre individuos, o entre individuos y entorno. Su inteligencia colectiva obtiene resultados de una multitud de interacciones simples individuales.
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Jean-Louis Deneubourg
Profesor e investigador de procesos biológicos y teoría de los procesos colectivos.
Universidad Libre de Bruselas