Novena Santo Cristo

HIMNO AL SANTO CRISTO DE SAN ANDRES
I
Estamos contigo, oh gran amigo, oh gran señor; no me desampares nunca en la vida, es mi clamor.

CORO
Este es tu pueblo que en ti confía, eres tú el guía de san Andrés (bis).

II
Con tus tiernos brazos allí clavados, abrázame; con tu dulzura y tu ternura, embriágame.

CORO
...

III
Tú que fuiste niño vela con cariño, por la niñez; vela por los pobres y desvalidos de san Andrés.

CORO
....

IV
A pobres y ricos, la hermandad enséñanos; a blancos y negros la igualdad, demuéstranos.

CORO
...

ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS

Oh Jesús  salvador mío: por las lágrimas que derramaste en el calvario, dame tu amor y tu gracia, porque quiero amarte con todo mi corazón el resto de mi vida. Y quiero también llorar contigo, con dolor intenso y lágrimas abundantes, los pecados míos y los del mundo, con los cuales ha sido horriblemente lastimada tu infinita bondad. Deseo sentir en mi propio corazón los acervos dolores de tu corazón divino. Deseo experimentar en mi alma una tristeza tan grande como la tuya por todas las ofensas de los individuos y de los pueblos. Que mis ojos se conviertan en fuentes de lloro inacabable al ver pisoteada tu santa ley. Deseo, en fin, hacer cuanto este de mi parte para reparar las ajenas ofensas y las que yo he cometido durante mi vida entera, a fin de que mi muerte sea una entrega confiada a tu inefable misericordia.
-Amen.

DÍA PRIMERO
Meditación - San Gregorio de Niza

Hay tres cosas que manifiestan y distinguen la vida del cristiano: La acción  la manera de hablar y el pensamiento. De ellas, ocupa el primer lugar el pensamiento; viene en segundo lugar la manera de hablar, que descubre y expresa con palabras el interior de nuestro pensamiento; en este orden de cosas, al pensamiento y la manera de hablar sigue la acción  con la cual se pone por obra lo que antes se ha pensado. siempre, pues, que nos sintamos impulsados a obrar, a pensar o a hablar, debemos procurar que todas nuestras palabras, obras y pensamientos tiendan a conformarse con la norma divina del conocimiento de cristo, de manera que no pensemos, digamos ni hagamos cosa alguna que se aparte de esta regla suprema.
Todo aquel que tiene el honor de llevar el nombre de cristo debe necesariamente examinar con diligencia sus pensamientos, palabras y obras, y ver si tienden hacia cristo o se apartan de él. Este discernimiento puede hacerse de muchas maneras. Por ejemplo, toda obra, pensamiento o palabra que vayan mezclados con alguna perturbación no están  de ningún modo, de acuerdo con cristo. Por el contrario, todo aquello que esté limpio y libre de todo afecto turbio tiene por autor al príncipe de la tranquilidad, a cristo; él es la fuente pura e incorrupta, de manera que quien bebe y recibe de el sus impulsos y afectos internos ofrece una  semejanza con su principio y origen, como la que tiene el agua nítida del ánfora con la fuente de la que procede.
Es la misma y única nitidez la que hay en cristo y en nuestras almas. Pero cristo es la fuente y nosotros bebemos de esta fuente. Cristo nos comunica el adorable conocimiento de sí mismo, y por el nosotros nos dejamos guiar y mover por cristo.
En esto consiste la perfección de la vida cristiana; en que, hechos participes del nombre de cristo y por esto nos llamamos "Cristianos", pongamos de manifiesto con nuestros sentimientos, oración y género de vida, la virtualidad de ese nombre.

Versículo: Cristo murió por nuestros pecados.
Respuesta: Para llevarnos a Dios

ORACIÓN

Señor Jesucristo, que por la salvación de los hombres extendiste tus brazos en la cruz, haz que todas nuestras acciones te sean agradables y sirvan para manifestar al mundo tu redención  tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amen.

V.: Adoremos a nuestro señor Jesucristo, extendido y clavado en la cruz por nuestro amor.
R.: Alabado sea mi Dios,

Padre nuestro....

GOZOS

Coro
V.: Cristo, de antiguo venido, que con el pueblo apareces,
R.: Escucha, tu, nuestras preces, Señor del pueblo querido.

En las laderas ardientes de las aguas rumorosas se asentó en nuestro poblado; desde entonces, enclavado te miraron nuestras gentes Rey de todas las cosas.
Seguiste a los fundadores y a tu sacerdote santo al nuevo sitio y poblado; desde entonces, venerado del pueblo y alrededores, eres su amor y su encanto.
Llegaron tiempos fatales de aciaga revolución  cuando con odio y sin tino te hiere un nuevo longino, y descarga en Ti los males la negra persecución.
Pasaron tiempos... y oculto permaneces olvidado, como si te hubieras ido. Más, de nuevo resurgido, vuelve a revivir tu culto con fervor inusitado.
Ni el odio, ni olvido, pudo borrar de los corazones tu imagen santa y querida; de San Andrés en la vida eres el signo y escudo que corona sus blasones.

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

Versículo: Tu que aceptaste por nosotros el suplicio de la cruz.
Respuesta: Abre las puertas del cielo a todos los difuntos que confiaron en ti.

Oh mi amado Jesús  No encontré jamás en mi camino a ningún amigo, cuyos pies y manos hubieran sido traspasados con clavos por amor a mí, y cuyo corazón hubiera sido abierto con una lanza para revelarnos los tesoros encerrados en él. Solo Tu entiendes y prácticas de este modo la amistad. 
Me amaste hasta el fin, y aún más allá, pues quisiste que una manifestación suprema de tu amistad, la abertura de tu Corazón  después de muerto me descubriera tu infinito amor. Si te amara como Tu mereces, desearía ver mi corazón herido y traspasado por tu amor. A lo menos en adelante procurare corresponderte y consolarte, y con amor tierno y profundo, con servicios generosos de culto y apostolado y uniendo mis cruces a las de tu acerbisima Pasión, serte fiel en todos los instantes de mi vida. Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos.
-Amen.

DIA SEGUNDO
Meditación (Oración Pág. 7)
San Cirilo de Jerusalén

El que moría por nosotros no era un hombre cualquiera, sino el Hijo de Dios, dios hecho hombre. En otro tiempo, aquel cordero sacrificado por orden de Moisés alejaba al exterminador; con mucha más razón el cordero de Dios que quita el pecado del mundo nos librara del pecado. Si la oveja por su sangre fue signo de salvación. ¿Cuánto más salvadora no serás la sangre del Unigénito?
El no perdió la vida coaccionado ni fue muerto a la fuerza sino voluntariamente. Oye lo que dice: "Soy libre para dar mi vida y libre para volverla a tomar". Fue pues, a la pasión por su libre determinación, contento con la gran obra que iba a realizar, consciente del fruto que iba a realizar, consciente del fruto que iba a obtener, gozoso por la salvación de los hombres; al no rechazar la cruz, daba la salvación al mundo. El que sufría no era un hombre vil, sino dios humanado, que luchaba por el premio de ser obediencia.
Por lo tanto, que la Cruz sea tu gozo no solo en tiempo de paz; también en tiempo de paz; también entiempo de persecución has de tener la misma confianza; de lo contrario, serias amigo de Jesús en tiempo de paz, y enemigo suyo en tiempo de guerra. Ahora recibes el perdón de tus pecados y la gracia que te otorga la omnipotencia de tu rey; cuando sobrevenga la lucha, pelea con valentía por tu rey.
Jesús, que nada había pecado, fue crucificado por ti y ¿tú no te crucificaras por Él, que fue clavado en la cruz por amor a ti? No eres tu quien le hace un favor a Él, ya que tú has recibido primero; lo que haces es devolverle el favor, saldando la deuda que tienes con aquel que por ti fue crucificado el Gólgota.

ORACION
Oh Dios, que has querido realizar la salvación de todos los hombres por medio de la cruz gloriosa de tu hijo, concede a quienes hemos conocido este misterio en la tierra, alcanzar los premios de la redención en el cielo. Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amen.

DIA TERCERO
Meditación (Oración Pág. 7)
San Basilio Magno

Nuestro Dios y salvador realizo su plan de salvar al hombre levantándolo de su caída y haciendo que pasara del estado de alejamiento en que había incurrido por su desobediencia, al estado de familiaridad con dios. Este fue el motivo de la venida del Cristo en carne, de su convivencia con los hombres, de sus sufrimientos, de su cruz, de su sepultura y de su resurrección: que el hombre, una vez salvado, recobrara, por la imitación de cristo, su antigua condición de hijo adoptivo. Y así, para llegar a una vida perfecta, es necesario imitar a cristo, no solo en los ejemplos que nos dio durante su vida, ejemplos de mansedumbre, de humildad y de paciencia, sino también en su muerte, como dice san pablo, el imitador de cristo: "Muriendo su misma muerte, para alcanzar también la resurrección de entre los muertos".
Más, ¿De qué manera podremos reproducir en nosotros su muerte? Sepultándonos con Él por el bautismo. ¿En qué consiste este modo de sepultura, y de que nos sirve el imitarla?
En primer lugar, es necesario cortar con la vida anterior. Y esto nadie puede conseguirlo sin aquel nuevo nacimiento del cual nos habla el Señor, ya que la regeneración, como su mismo  nombre indica, es el comienzo de una vida nueva. Por esto, antes de comenzar esta vida nueva es necesario poner fin a la anterior. En esto sucede lo mismo que con los que corren en el estadio: estos, al llegar al final de la primera parte de la carrera, antes de girar en redondo, necesitan hacer una pequeña parada o pausa, para reemprender luego el camino de vuelta; así también, en este cambio de vida, era necesario interponer la muerte entre la primera vida la posterior, muerte que pone fin a los actos precedentes y comienzo a los siguientes.

ORACION
Te pedimos, señor que los que hemos sido aleccionados con los ejemplos de la pasión de tu Hijo estemos siempre dispuestos a  cargar con su yugo llevadero y con su carga ligera. Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amen.

DIA CUARTO
Meditación (Oración Pág. 7)
P. Clemente Dillenscheider

En relación con sus criaturas, la misericordia es el atributo más radical de Dios, el primero en ejercicio. De ahí que lo propio de Dios sea ir en ayuda de cualquier miseria. Pero la miseria por excelencia, la única verdadera miseria, es el pecado, la ruptura con Dios, la caída por debajo de la nada, la suprema soledad.
Sobre esta miseria absoluta, se da en Dios como una propensión natural a volcar los tesoros de una misericordia. La iglesia nos invita a orar: "Oh dios a quien corresponde como algo propio el tener constantemente piedad de nosotros, y perdonarnos". Y también: "Oh dios que haces ostentación de tu omnipotencia, sobre todo perdonando y rebosando de piedad". Normal es, pues, que el pecador no diga a Dios: "Ten piedad de mí, a pesar de mis pecados", sino "Ten piedad de mí porque he pecado".
Sin embargo desde nuestra perspectiva humana, algo le faltaba a la omnipotencia misericordiosa de Dios: el ser Humana; el ser comprensiva; el poder sufrir con nosotros, el poder entrar en nuestro sufrimiento. A esta falta puso remedio la encarnación del verbo, en una carne que llevaba la similitud del pecado. Y fue María quien transformo la misericordia divina en compasión, al revestir al Verbo de Dios con nuestra condición humana, pasible y mortal.
María engendro a su Hijo-Dios no en una carne gloriosa, sino en una carne sometida como la nuestra a la debilidad y al sufrimiento, en orden a los grandes fines de nuestra Redención. Nosotros le debemos a María el haber recibido de ella un salvador infinitamente conmovedor, pero dolorosamente conmovido, un salvador infinitamente misericordioso como Dios, pero incomparablemente compadecido como unidad de nuestra raza padece dora.
Péguy se entusiasmaba pensando que desde el drama del calvario, "Jesús es del último pecador, y el último pecador, y el último pecador es de Jesús". Pero en la instancia de la redención también María es del último pecador, y el último pecador es de María. Porque ella pone a los pecadores en el regazo de su hijo Redentor, y Él dice: "Al que viene a mí, yo no lo echare fuera". Y esta es palabra definitiva de Jesucristo.

ORACION
Señor, Padre Santo, que quisiste que tu hijo fuese el precio de nuestro rescate, haz que vivamos de tal manera que, tomando parte en los padecimientos de Cristo, nos gocemos también en la revelación de tu gloria. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amen


DIA QUINTO
Meditación (Oración Pág. 7)
San Cirilo de Jerusalén

Cualquier acción de cristo es motivo de gloria para la iglesia universal; pero el motivo máximo de gloria es la Cruz. Así lo expresa con acierto el apóstol Pablo, que también sabia de ello: "en cuanto a mí, líbreme Dios de gloriarme si no es en la cruz de Cristo".
Fue ciertamente digno de admiración el hecho de que el ciego de nacimiento recobrara la vista en Siloe; pero ¿en qué beneficio esto a todos los ciegos del mundo?  Fue algo grande y pre natural la resurrección de Lázaro, cuatro días después de muerto; pero este beneficio lo afecto a el únicamente, pues ¿En qué beneficio a los que en todo el mundo estaban muertos por el pecado? fue cosa admirable el que cinco panes, como una fuente inextinguible, bastaran para alimentar a cinco mil hombres; pero, ¿En que beneficio a los que en todo el mundo se hallaban sumergidos en el hambre de la ignorancia?
Fue maravilloso el hecho de que fuera liberada aquella mujer a la que satanás tenía ligada por la enfermedad desde hacía dieciocho años; pero, ¿De qué nos sirvió a nosotros, que estábamos ligados con las cadenas  de nuestros pecados?
En cambio, el triunfo de la cruz ilumino a todos los que padecían la ceguera del pecado, nos libró a todos de las ataduras del pecado y redimió a todos los hombres.
Por consiguiente, no hemos de avergonzarnos de la Cruz del Salvador, sino más bien gloriarnos de ella,  Porque el mensaje de la cruz es escandalo para los judíos, necedad para los griegos, más para nosotros la salvación. Para los que están en vía de perdición es necedad, más para nosotros, que estamos en vías de salvación, es fuerza de Dios.

ORACION
Oh Dios nuestro, que con el escándalo de la cruz has manifestado de una manera admirable tu sabiduría escondida, concédenos contemplar con la plenitud de fe la gloria de la Pasión de tu hijo, que encontremos siempre nuestra gloria en su cruz. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amen.

DIA SEXTO
Meditación (Oración Pág. 7)
San Juan Crisóstomo

¿Deseas conocer el valor de la sangre de Cristo? Remontémonos a las figuras que la profetizaron y recordemos los antiguos relatos de Egipto. Dice Moisés: "Inmolad un cordero de un año; tomad su sangre y rociad las jambas y el dintel de la casa". ¿Qué dices Moisés? ¿La sangre de un cordero irracional puede salvar a los hombres dotados de Razón? sin duda: no porque en esta sangre se contiene una profecia de la sangre del señor.
Si hoy, Pues, el enemigo, en lugar de ver las puertas rociadas con sangre simbólica, ve brillar en los labios de los fieles, puertas de los templos de Cristo, la sangre del verdadero Cordero, huira todavía mas lejos.
¿Deseas descubrir aun por otro medio el valor de esa sangre? mira de donde broto y cual sea su fuente. Empezó a brotar de la misma cruz y su fuente fue el costado del Señor.
Pues, muerto ya el señor, dice el evangelio, uno de los soldados se acercó con la lanza, le traspaso el costado, y al punto salió sangre y agua: Agua como símbolo del bautismo; y sangre como figura de la eucaristía. El soldado le traspaso el costado, abrió una brecha en el muro del templo santo, y yo encuentro el tesoro escondido y me alegro con la riqueza hallada. Esto fue lo que ocurrió con el cordero: los judíos sacrificaron el cordero, y yo recibo el fruto del sacrificio.
He dicho que esta agua y esta Sangre eran símbolos del bautismo y de la eucaristía. Pues bien, con estos dos sacramentos se edifica la iglesia. Del costado de Jesús se formó, pues la iglesia.
Mirad de qué manera Cristo se ha unido a su esposa; considerad con que alimento la nutre. Con un mismo alimento hemos nacido y nos alimenta siempre con su Sangre a aquellos quienes El mismo han hecho renacer.

ORACION
Dios todopoderoso y eterno, por voluntad tuya nuestro salvador se hizo hombre y murió en la cruz para que imitáramos su ejemplo de humildad; te pedimos la gracia de guardar las enseñanzas de su Pasión y así tener parte un día en su resurrección gloriosa. Por Jesucristo Nuestro Señor. 
Amen.

DIA SEPTIMO
Meditación (Oración Pág. 7)
San Agustín

No solo no debemos avergonzarnos de la muerte del Señor, Nuestro Dios, sino al contrario, debemos poner en ella toda nuestra confianza y toda nuestra gloria, ya que al tomar de nosotros la mortalidad, cual la encontró en nosotros, nos ofreció la máxima garantía de que nos daría la vida, que no podemos tener por nosotros mismos.
Pues quien tanto nos amó, hasta el grado de sufrir el castigo que merecían nuestros pecados, siendo Él mismo inocente, ¿Cómo va ahora a negarnos Él, que nos ha justificado, lo que con esa justificación nos ha merecido?  ¿Cómo no va a dar, el que es veraz en sus promesas, el premio a sus santos, el que, sin culpa alguna, soporto el castigo de los pecadores?
Así pues, hermanos, reconozcamos animosamente, mejor aún, proclamemos que cristo fue crucificado por nosotros. Digámoslo no con temor sino con gozo, no con vergüenza sino con orgullo.

El apóstol se dio cuenta de este título de gloria y lo hizo prevalecer. Él que podía mencionar muchas cosas grandes y divinas de cristo, no dijo que se gloriaba en estas grandezas de cristo, por ejemplo, en que es Dios junto con el padre, en que creo el mundo, en que (incluso) siendo hombre como nosotros, manifestó su dominio sobre el mundo, sino es esto que dice: "En cuanto a mí, líbreme Dios de gloriarme sino en la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo".

ORACION
Señor Jesucristo, tu que crucificado a la hora de nona, diste al ladrón arrepentido el reino eterno, míranos a nosotros que, como el confesamos nuestras culpas y concédenos poder entrar, también como el después de la muerte, en tu paraíso. Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amen.

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