Las mujeres policías que llegaron a San José de la Montaña

Por: Mariángela Urbina Castilla

Un niño en San José de la Montaña le dijo a la subteniente Johana Arboleda las palabras más bonitas que ella ha escuchado desde que empezó a comandar la Sección Montada Femenina, de la Policía Nacional de Colombia: "Siempre le había pedido al Niño Dios que quería conocer a un policía y al fin me cumplió el deseo".

San José de la Montaña es un municipio ubicado en el norte de Antioquia, que vivió durante 20 años las consecuencias del conflicto entre los grupos armados ilegales, con toda su crudeza. Especialmente, desde los años 90 hasta comienzos del 2000, las extorsiones y asesinatos eran el drama de todos los días.

Carabineras
Las mujeres demuestran que la Policía puede ser buena. 

Después, vino la calma. "Volvimos a ser lo que éramos", dice Alexander Yepes, el alcalde, quien cree que la tradición de su pueblo es pacifista. Los homicidios salieron del mapa, así como los grupos armados de todo tipo. "Estuvimos 13 años invictos; 13 años sin homicidios. Un récord en este país. Es más, la última persona que fue asesinada, no tuvo nada que ver con la guerra".

En marzo del 2017, el campesino Eider Henao Betancur fue asesinado, según Yepes, en medio de una riña callejera y su muerte fue suficiente para romper con la tranquilidad de ese pueblo lechero, de 3.200 habitantes.

Pese a la paz reciente, Yepes dice que no le caía mal recibir algo de apoyo para acceder con más facilidad a las zonas rurales y atender efectivamente unas denuncias que había recibido por hurtos.

—¿No será muy exagerado? –le dijo a la dirección de la Policía local cuando le informaron que enviarían carabineros.

—Los carabineros son los encargados de las zonas rurales –le respondieron.

Así que Yepes esperaba a un grupo de hombres. "Estaba intrigado por el tema de seguridad que ellos manejan. Cuando veo llegar a las niñas y me explican cuál es su trabajo, dije, ¡ah bueno!, esto es otra cosa", agrega Yepes.

Carabineras
Instructoras en prevención antidrogas, enfermeras y guerreras equinas.

Ellas abren las puertas

Arboleda era ya la responsable de comandar a la unidad de mujeres que llegó a San José de la Montaña. El trabajo que ellas hacen, y al que se refiere Yepes, se trata de viajar a las regiones más apartadas de Colombia y acercar a la población con la fuerza pública, ahora que el Estado tiene un compromiso firmado con el posconflicto.

"Somos un grupo de solo mujeres, 20 carabineras, entre ellas instructoras en prevención antidrogas, enfermeras y guerreras equinas. Hacemos actividades lúdico-recreativas y preventivas. Damos conferencias a las madres cabeza de hogar y a los niños sobre diversos temas. Por ejemplo, damos capacitaciones en violencia de género", explica Arboleda.

Durante el 2017, viajaron por varios municipios del Amazonas, Santander y Antioquia, y su objetivo es cubrir todo el país en el 2018. "Son zonas en donde muchas personas nunca han visto un policía, o tienen una imagen negativa de la fuerza pública", agrega ella.

Viviana Bohórquez, experta en temas de género y derechos humanos, cree que las mujeres siempre hemos estado apartadas del poder y del uso de la fuerza. "Que después de 50 años, las mujeres seamos la cara amable de la policía, me parece una hipocresía. Si los que hicieron la guerra fueron los hombres, por qué más bien no mostrar que los hombres están haciendo un cambio? Se aprovechan del estereotipo de las mujeres para mostrar eso de puertas para afuera, porque, de puertas para adentro, sabemos que difícilmente una mujer puede estar en una posición de poder".

Solo hasta hace cinco años, una mujer, María Paulina Leguizamón, logró obtener el cargo de general, el más alto posible en las fuerzas militares. Sin embargo, Arboleda dice que uno de los proyectos de la institución es aumentar la cantidad de mujeres. Cree que ascender no es imposible y que se logra con "dedicación, entrega  y vocación".

El general Rodrigo González Herrera, quien hasta hace un mes se desempeñó como el Director de la Policía de Carabineros, fue el creador de esta unidad femenina y lo hizo porque cree que las mujeres tienen mayor facilidad para generar confianza. "Las mujeres abren la puerta para que luego sí lleguen los hombres a hacer su trabajo".

Según él, el trabajo de los hombres es restablecer el orden judicial, imponer la autoridad. Las mujeres demuestran que la Policía puede ser buena.
Yepes cree que lo que pasa en su municipio es un retrato de otros pueblos de Colombia: la gente no confía en ellos. "El policía, el militar, no es visto como el amigo. A eso súmeles los escándalos de corrupción, no solo de la Policía, sino de todas las instituciones del Estado. Y, de paso, no es un secreto su complicidad en el pasado con estos grupos armados. Con las mujeres, todo es muy diferente. Ellas de verdad mostraron una cara amable de la Policía cuando estuvieron aquí".

Carabineras

Otras mujeres al pie del cañón

No es la primera vez que la Policía desarrolla programas por esta línea en Colombia. El Esmad, hace tres años, contaba con un escuadrón femenino que se encargaba de ir al frente, sobre todo, de las protestas estudiantiles, pues comprobaron que los estudiantes reducían sus actitudes violentas cuando veían mujeres, perfectamente maquilladas y arregladas, en la primera línea de pelea. En todo caso, la capitana Viviana Alvarado, quien comandaba la unidad femenina de esa época, cuenta que los manifestantes les gritaban "Váyase a cocinar" o "¿Dónde dejó la plancha?".

El tema no es nuevo, ni local. En Kurdistán, los hombres decidieron permitir que las mujeres integraran sus filas, así como brindarles formación en el manejo de armas y el combate, cuando descubrieron que una interpretación radical del Islam dice que si un soldado muere a manos de una mujer, queda condenado al infierno. Así que, para darle la pelea al Estado Islámico, las mujeres son fundamentales. "Es ridículo ver cómo retroceden y salen corriendo cuando nos ven", le dijo una de las combatientes kurdas a la cadena RT.

Beatriz Quintero, directora de la Red Nacional de Mujeres, dice que, en particular, en las fuerzas armadas, el tema de la lucha por la igualdad es muy importante, pero qué tipo de igualdad buscan las mujeres. "Las mujeres deben tener derecho de acceder a las fuerzas armadas y llegar a cargos de toma de decisiones. Pero... ¿Si en las fuerzas armadas hay violaciones a los derechos humanos que, de hecho han sido perpetradas por los hombres, históricamente, de verdad queremos ser iguales a ellos? Y agrega: "Si queremos buscar la igualdad, primero los hombres tienen que cambiar".

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